jueves, 17 de octubre de 2013

Juez y parte IV


Para Gabrielle trayecto en ambulancia fue rápido, juraría que instantáneo, ella en una esquina, totalmente pegada a la pared como queriendo fundirse con el metal de la puerta y los hombres de la ambulancia hacían su trabajo en un espacio super-reducido; mientras tanto Charles seguía en la camilla ya le habían puesto algunos tubos, y estaba bastante quieto, aunque veía como su amigo todavía respiraba.


Los paramédicos estaban trabajando casi por todo su cuerpo y ella les miraba con la imposibilidad de ayudarles por la velocidad a la que iban.

Al llegar al hospital la ambulancia se paró en seco y comenzaron a sacar a Charles; el que llevaba la camilla hablaba rapidísimo, para Gabrielle, que apenas alcanzaba a entender y contestar alguna pregunta sencilla, el ritmo frenético era demasiado,y se bajó con su mayor esfuerzo, el otro hombre ayudó a que bajara y mientras caminaba a su lado le pasó a la muchacha a uno de sus compañeros del hospital, mientras añadía: -Está en shock, apenas le puedes sacar algo, pero conoce al otro del accidente de tráfico. Atiendela del corte y habría que hacerle alguna radiografía por si acaso.-
A Jack esta última frase no le hizo gracia, pensó -joder, siempre igual con los correcalles, como si no supiéramos cual es nuestro trabajo.-

-Venga conmigo señorita, ellos se encargan de su amigo.- El hombre la sentó en una silla de ruedas mientras ella veía como se llevaban a su amigo en la camilla.

Gabrielle comenzó a incorporarse y dijo: - Se llama Charles Smith. Y tienen todo su historial en el Memory Central- Jack se apresuró a impedir que se levantara, y finalmente cayó a plomo sobre la silla como un pelele. La chica estaba agotada, incapaz de hacer ningún movimiento, el efecto de la adrenalina se estaba pasando y el cansancio se hacía notar mientras el sanitario la llevaba y le preguntaba sus datos, si tenía alguna persona de contacto y las preguntas que tantas veces había visto en las series de médicos que tanto le gustaban. Pidió que llamaran a Mikka, y prosiguió su camino a una sala de curas y a su posterior examen de rayos x.

Mientras el personal sanitario iba trabajando, el accidente iba pasando poco a poco por su cabeza, sus movimientos y apariencia, eran como un zombie; hacía lo que se le solicitaba pero de una manera mas pausada y lenta. Aquella fue la primera vez en su vida donde el ver una inyección no le erizó el pelo ni hizo que apartara la vista y pese al dolor, en la cura ni se quejó ni dijo una sola palabra, ni tan siquiera cuando la suturaron, algo que jamas hubiera podido pensar que vería. Cuando le vendaron la mano izquierda miró un momento al hombre y volvió a su mundo. El personal pensaba que era debido al shock, pero ella en su interior estaba pensando, recordando momento a momento la tarde, las palabras, el accidente, una vez, y otra y otra. Con cada momento que recordaba su golpe, veía más claro la furgoneta golpeando a Charles, podría incluso decir la matrícula y hasta declarar que el parachoques estaba un poco descolgado. Oyó una voz familiar que hablaba con la gente y le decían que tenía que esperar mientras acababa la radiografía.

Mikka estaba tratando de dialogar, de decirles que Gabi le tenía pánico a los espacios cerrados y a las agujas y que necesitaría alguien que a su lado porque se ponía muy nerviosa y sino era imposible que las pruebas pudieran ser válidas, porque siempre se movía demasiado: -Mire, yo sólo le digo que me dejen entrar con mi prometida, que tiene que estar aterrada.- La vena de la frente se le iba hinchando poco a poco y su cabeza iba cogiendo un color más rojizo cuando, de repente, sonó la puerta y por ella salió Gabi en una silla de ruedas con la cabeza apoyada en la mano derecha, mientras el médico le daba alguna indicación al celador que la trasladaba, cuando Mikka le interrumpió.
-Hola Gabi cariño, ¿Qué tal? ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?- Gabrielle le miró con la mirada perdida, había reconocido la voz pero no le importaba; seguía ensimismada con sus pensamientos, al ver que tardaba en contestar, Mikka se dirigió al Médico: -Hola, Soy Mikka. Es Gabrielle, mi novia, ¿Está bien? ¿Qué ha pasado?-
El médico tendió la mano a Mikka y comenzó a explicar lo sucedido.
-Hola, aparentemente su novia ha sufrido un atropello junto con otra persona, por los resultados obtenidos en las primeras pruebas está bien, conmocionada por el hecho, pero parece que no está afectado nada.- El médico cogió aire y continuó -La policía ya está avisada y querrá hablar con ella, y a ser posible no gustaría que pasara la noche en observación sólo por si acaso.-  

Mikka asintió y miró a Gabi. - Lo siento cariño, pero esta noche no vas a poder ir a casa.- Gabi le miró, arqueó un poco la cabeza y le dijo. -Y Charles ¿Está bien?- Mikka se dio cuenta de que no había preguntado por el otro afectado del accidente y se giró para preguntarle al médico, pero este ya se encontraba en el final del pasillo. Mikka miró a Gabi y le preguntó -¿Ibas con Charles? ¿el es el otro acompañante?- Gabrielle reaccionó al oír el nombre de Charles y dijo: -Hay que avisar a su familia, no puede quedarse sólo- Mikka fue a decir algo pero simplemente asintió, por el fondo vio a dos policías que le preguntaban algo a un enfermero y se dirigían hacia ellos.

En frente de Mikka y Grabrielle se paró un hombre de unos 40 años, fuerte, de estatura media y con la mirada dura, vestido con unos pantalones de pinza, una camisa blanca y  con una gabardina medio raída de color marrón que la miró de arriba abajo. Sacó un cuadernillo y un bolígrafo y comenzó a preguntar.
-Buenas noches, soy el Agente Mcnamara, me gustaría hacerle unas preguntas acerca de lo sucedido con usted y acompañante.-  Gabi agachó la cabeza y cuando la volvió a levantar preguntó por su amigo -Charles, como está, ¿Qué ha pasado con el?- El policía pensó que era mejor darle la información y así poder preguntar tranquilamente. -Está en el quirófano, va a ser complicado, pero los médicos esperan que salga de esta.- La chica miró a su novio y le dijo, -Mikka, tráeme algo de ropa y en casa tenemos el teléfono de la madre de Charles. Avisala, yo me quedaré esperando a que salga del quirófano mientras charlo con este amable caballero.- Era la primera vez en la noche que Gabi decía algo coherente, a Mikka le sorprendió tanto el momento de lucidez de Gabi que comenzó a hacerle caso. -Voy a por algo de ropa para ti, y para mi y a avisar de lo sucedido. No tardaré.- Mikka se fue no sin antes darle un beso y acariciar su pelo.

El policía calló mientras iban en el ascensor, y cuando salió comenzó a preguntar por el suceso. Gabi apenas supo responder, el accidente estaba muy fresco y no había podido ver nada salvo el impacto de Charles con el coche. -íbamos andando, era un paso de cebra, y Charles me salvó.-
El policía le tendió una tarjeta y le dijo: -Ya hemos llegado a la sala de espera del quirófano. Si recuerda algo mas, aviseme. y su amigo, espero que se recupere pronto, y cuando lo haga, también querremos hablar con el.- Gabi asintió con un leve gesto y se quedó ensimismada en su mundo a la espera de nuevas noticias, con la tarjeta en la mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario